Two sides of the Moon

Keith Moon es uno de los baterías más influyentes de la historia del Rock, y personifica el estereotipo de los rockeros que han pasado a la posteridad: Tocaba como nadie, estaba completamente loco y murió joven.

Batería de The Who, su arrolladora forma de tocar, su agresividad en el escenario, y su impecable técnica le granjearon fama y fortuna. Y eso era más de lo que Keith podía digerir. Las crónicas cuentan innumerables anécdotas protagonizadas por Keith, muchas de las cuales pasaron a convertirse en tópicos del Rock.

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Una de las más sonadas tuvo lugar durante una actuación en el programa de los Smothers Brothers. Sin decírselo a nadie, Keith cargó un tambor de su batería con pólvora antes de la actuación, pero no sabía cuánta usar, y terminó poniendo demasiada. Al final de su actuación, mientras Pete Townsend, guitarrista de The Who, tocaba su Rickenbacker delante del equipo de Keith, hizo estallar la pólvora. John Entwisle, bajo, y Roger Daltrey, cantante, se agacharon a un lado del escenario, y Pete salió despedido, su pelo se chamuscó, y su oído sufrió dañó permanentes, y un trozo de platillo se clavó en el brazo de Keith.

En otra ocasión, estaba en una fiesta con unos amigos en la habitación de un hotel, y decidió contar un chiste. Pero sus amigos estaban viendo la televisión, y no parecían hacerle mucho caso. Entonces, Keith se levantó, cogió el televisor, y lo lanzó por la ventana, desde un cuarto piso. Tras el estruendo del impacto contra el asfalto, Keith terminó su chiste. Esa y otras juergas, durante las giras de The Who por EEUU, provocaron que la cadena hotelera Holyday Inn les prohibieran hospedarse en sus instalaciones de por vida.

Sin duda, una de las leyendas urbanas más famosas que se cuentan sobre Keith, es la que le atribuye haber aparcado un Rolls Royce en una piscina. Muchas personas niegan que realmente sucediera, pero Roger Daltrey afirma haber visto el suceso, y la posterior factura.

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Este estilo de vida acabó haciendo mella en Keith, y terminó por afectar a su música. Además, el halo de juerguista que le precedía le obligaba a tratar de superarse a sí mismo, provocando situaciones insostenibles. Su adicción a las drogas y el alcohol afectó a sus relaciones personales, y el divorcio de su primer mujer, Kim Kerrigan, en 1975 le sumió en una profunda depresión. En el año 1978, Keith Moon fallecía como consecuencia de una sobredosis de pastillas para combatir la adicción a la alcoholemia.

Tanto para la crítica como para los aficionados, Keith Moon fue uno de los más grandes en la historia del Rock, y su forma de tocar ha influido a baterías de todo el mundo.

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~ por Alberto en 6 marzo, 2008.

Una respuesta to “Two sides of the Moon”

  1. […] sides of the Moon Vlad wrote an interesting post today onHere’s a quick excerptKeith Moon es uno de los baterías […]

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